La IA domina las portadas, pero Agile sigue marcando el rumbo
Mientras la inteligencia artificial (IA) concentra la atención global, un nuevo informe de Forrester Research confirma que Agile sigue siendo el marco operativo más vigente para impulsar la transformación digital.
El estudio The State of Agile Development 2025: It’s Still Relevant, With Benefits and Challenges revela que el 95 % de los profesionales considera Agile “críticamente relevante” en sus operaciones, incluso con la expansión de la automatización y la IA generativa.
Además, el 61 % de las organizaciones aplica metodologías ágiles desde hace más de cinco años, aunque solo el 7 % alcanza un nivel alto de competencia. La mayoría todavía enfrenta desafíos culturales, de liderazgo y de alineamiento tecnológico que frenan la madurez del modelo.
Del manifiesto al algoritmo: el nuevo rostro de la agilidad
Dos décadas después del Agile Manifesto, la metodología ha evolucionado más allá del desarrollo de software. Según Forrester, las empresas combinan hoy agilidad organizacional, liderazgo adaptativo y tecnología basada en datos para responder a mercados más dinámicos.
Esta evolución se da en paralelo al auge de la IA generativa y los llamados TuringBots, sistemas que automatizan tareas repetitivas, recomiendan prioridades y analizan datos de desempeño. En el 2025, casi la mitad de los equipos encuestados ya utiliza herramientas de IA en sus procesos ágiles.
De acuerdo con IT Brief India, esta convergencia marca un punto de inflexión: las compañías que integren IA en sus ciclos Agile pueden aumentar la productividad, mejorar la planificación de sprints y acelerar la entrega de valor. Sin embargo, la tecnología no sustituye el liderazgo ni la cultura colaborativa que sostienen el enfoque ágil.
Escalar Agile en la era de la automatización: el reto del liderazgo
Forrester identifica que el obstáculo más común no está en la adopción inicial, sino en escalar Agile con sentido estratégico. Muchas organizaciones aplican los rituales —scrums, retrospectivas, tableros Kanban— sin consolidar una cultura de aprendizaje continuo.
El estudio advierte que los equipos más exitosos son aquellos donde la dirección promueve la autonomía, la toma de decisiones basada en datos y la colaboración transversal. Este tipo de liderazgo ágil no se limita a TI: debe permear áreas de negocio, operaciones, talento y gobierno del dato.
En su análisis, Project Management Essentials señala que los modelos híbridos (Agile + Waterfall) están ganando tracción en industrias reguladas como banca o salud. Este enfoque permite combinar flexibilidad y control, dos atributos esenciales para avanzar en una transformación digital sostenible.
De la agilidad al valor: una nueva métrica de innovación empresarial
En un entorno donde la estrategia tecnológica y la cultura organizacional son claves para la competitividad, Agile se mantiene como un lenguaje común entre equipos humanos y sistemas inteligentes.
La combinación de IA, analítica y liderazgo ágil permite reducir tiempos de entrega, detectar riesgos anticipadamente y crear productos con ciclos de aprendizaje más cortos. Sin embargo, la integración tecnológica también introduce nuevos desafíos: la dependencia de datos dispersos, la falta de habilidades especializadas y la posible automatización de roles sin planificación.
Para Forrester, la clave ya no es “hacer Agile”, sino operar con mentalidad ágil: procesos iterativos, equipos interfuncionales y decisiones impulsadas por información confiable.
Una metodología que evoluciona, no desaparece
Lejos de perder relevancia, Agile se ha convertido en el motor estructural de la innovación empresarial. Su evolución depende de la capacidad de las organizaciones para combinar velocidad, tecnología y propósito.
La IA no reemplaza la agilidad; la amplifica. En la medida en que las empresas consoliden estructuras de liderazgo y cultura digital, Agile seguirá siendo la base de la ejecución efectiva en entornos de cambio constante.
Fuente: The State of Agile Development


