Cuando el liderazgo se forma fuera del aula
A los 28 años, Alexandr Wang lidera uno de los laboratorios de inteligencia artificial más ambiciosos del planeta. No terminó el MIT. No necesitó validación académica. Fundó Scale AI, la empresa que Meta acaba de adquirir por más de 14 mil millones de dólares para convertirla en el corazón de su estrategia tecnológica de superinteligencia.
Más que una biografía brillante, lo de Wang revela algo más profundo: que el liderazgo ágil no es una cuestión de títulos, sino de claridad de visión, obsesión por el largo plazo y capacidad de leer lo que otros aún no ven. En su caso, la oportunidad fue evidente: gobiernos y empresas tenían datos, pero no sabían usarlos.
Construir para diez años, no para el trimestre
Wang insiste en una idea que incomoda al ritmo actual de las organizaciones: no se trata de “moverse rápido y romper cosas”, sino de elegir un problema y comprometerse con él durante al menos una década. Esa convicción, que suena simple, es cada vez más escasa en culturas organizacionales reactivas y obsesionadas con resultados trimestrales.
No busca rodearse de gente “buena”, sino de personas verdaderamente excepcionales. Tampoco cree en la acumulación de experiencias superficiales. Cree en el foco. En elegir un problema, formar un equipo A y trabajar más duro de lo que parece razonable. Hay quienes lo llaman obsesión. Él lo llama criterio.
Meta, infraestructura y la batalla por la inteligencia artificial avanzada
Con esta adquisición, Meta no solo compra una startup. Reestructura su ambición. Está levantando centros de datos de gigavatios, fichando talento de OpenAI y Alphabet, y rediseñando su cultura interna para sostener una nueva generación de innovación empresarial: la que dependerá de sistemas que piensan, deciden y evolucionan en tiempo real.
En ese contexto, Wang no es solo un ingeniero. Es el punto de equilibrio entre visión, foco y ejecución. Y eso, más que su edad o fortuna, es lo que deberían observar los líderes que intentan navegar la transformación digital sin perder dirección.
¿Estamos entrenando a nuestros equipos para escalar operaciones o para escalar criterio?
Fuentes: El Economista (13/07/2025)



