La generación Z no sigue el camino tradicional en el mundo laboral. Ya no tienen el ascenso como una meta imperativa. Prefieren ceñirse a lo pactado y destinar energía a proyectos personales. Glassdoor lo llama minimalismo profesional. Sorprendentemente, siete de cada diez jóvenes no quieren ser jefes, mientras solo el 10% de los puestos gerenciales los ocupa esta generación.
Un nuevo contrato laboral
Para estos jóvenes, el empleo es una vía hacia la estabilidad financiera. Las grandes aspiraciones y pasiones se materializan fuera de la oficina, como en emprendimientos, freelancing o trabajos mejor pagados a tiempo parcial. Este fenómeno resuena con términos como renuncia silenciosa y conscious unbossing: cumplir el horario y el rol sin voluntarismo extra ni sed de mando.
Motivos reales
- Salud mental y bienestar. Después de enfrentar crisis económicas y pandemia, el burnout es un temor constante.
- Flexibilidad y propósito. De acuerdo con Deloitte, el 49% valora más el propósito y la flexibilidad horaria que el salario.
- Crítica a la meritocracia estricta. No todos creen que el esfuerzo adicional garantice recompensa.
Dimensión de compromiso
Un estudio de Gallup revela que solo el 30% de la generación Z se siente comprometida con su empleo actual. Sin embargo, el 60% busca roles con sentido y posibilidades de desarrollo personal. Este desbalance impulsa la demanda de jornadas flexibles y teletrabajo, con un 43% admitiendo haber practicado la renuncia silenciosa según InfoJobs España.
Ventanas de oportunidad y riesgos
En un mundo de transformación digital e innovación empresarial, el minimalismo profesional plantea riesgos como:
- Desarrollo limitado de habilidades del futuro. Sin asumir retos adicionales, se desaprovechan oportunidades de resolver problemas complejos.
- Estancamiento salarial. Como Forbes advierte, optar siempre por la mínima responsabilidad puede limitar el acceso a mejores retribuciones.
- Brechas en la cultura organizacional. Las empresas tradicionales podrían ver este comportamiento como una excusa para recortar beneficios o formación.
Implicaciones para el liderazgo
Los líderes deben reconsiderar sus estrategias tecnológicas y de talento. Algunos enfoques incluyen:
- Liderazgo ágil. Definir objetivos claros con ciclos de feedback continuos, demostrando el impacto real sin recargar de responsabilidades.
- Inversión en formación. Diseñar planes de aprendizaje concretos que integren inteligencia artificial y herramientas digitales.
- Flexibilidad con propósito. Ajustar horarios y modalidades para alinearse a las metas de negocio y crecimiento individual.
- Transparencia en los caminos de carrera. Clarificar oportunidades de promoción sin imponer ascensos como único éxito.
Estrategia organizacional equilibrada
Se requiere un modelo híbrido que combine la seguridad de un salario estable con proyectos retadores y temporales. La estrategia tecnológica debe facilitar la colaboración remota y gestión del talento por competencias. Así, las empresas pueden mantener la innovación empresarial mientras comprometen a los más jóvenes.
La pregunta clave: ¿cómo alinear el deseo de equilibrio de la generación Z con las exigencias de crecimiento y transformación de la organización?
Fuentes:
- Glassdoor Economic Research (2024). The rise of professional minimalism among Gen Z workers.
- Deloitte Global 2022 Gen Z and Millennial Survey.
- Gallup (2023). State of the Global Workplace: Gen Z edition.
- InfoJobs España (2022). Informes sobre tendencias laborales en jóvenes.
- Forbes (marzo 2023). Quiet Quitting and Professional Minimalism.


